“ES UN GRAN PASO ADELANTE PARA CUMPLIR MI SUEÑO”

A partir del próximo septiembre, el alumno de la ikastola Jurgi Errandonea Oreja (Andoain, 2009) estudiará en el Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de París, centrado de lleno en sus estudios de ballet. Tras superar 1.º de Bachillerato y despedirse de la Ikastola, nos habla de su trayectoria, sus logros y sus sueños de futuro. Ha tenido palabras de agradecimiento para quienes le han acompañado y le acompañan en el camino. También recuerda con gratitud y una sonrisa el pequeño homenaje que recibió de sus amigos y amigas en la salida de fin de curso a Zumaia.

  1. Te han aceptado en el Conservatorio Nacional de Danza de París para el próximo curso. ¿Qué significa eso para un joven de 17 años?

En mi camino, en ese sueño mío, significa dar otro paso adelante. Mi sueño es ser bailarín profesional en una compañía, y que me acepten en un lugar así es otro gran avance para seguir formándome.

  1. ¿Cómo ha sido el proceso de selección?

A través de la academia Basque Ballerina de Hondarribia, dirigida por Amaia Leiza, enviamos al Conservatorio de París nuestra información, el currículum, el expediente académico y otros documentos, y ellos hicieron una selección. A algunos nos convocaron para hacer allí, en París, una audición presencial. El proceso tenía dos fases: la primera consistía en seguir una clase de ballet, con todos los ejercicios correspondientes. Una vez superada esa fase, en la segunda teníamos que hacer lo que llamamos una variación, que cada uno había preparado en su academia, y después una entrevista con el jurado. Tras superar todo eso, me comunicaron que me habían aceptado.

  1. ¿Qué camino has recorrido en el ballet?

Al principio estuve en la academia Iker Murillo, en Pasaia. Sin embargo, en 4.º de ESO empecé en Basque Ballerina y, desde que fui allí, ya teníamos marcado el objetivo de salir fuera en el curso 2026-2027. Por tanto, durante estos dos años hemos trabajado mucho la técnica, pero todo este proceso para irme fuera lo hemos trabajado especialmente este año. De lunes a viernes, todos los días, he recibido clases de 16:00 a 21:00, y también todos los sábados por la mañana.

  1. ¿De cuántos años es el recorrido en el Conservatorio?

En principio, es una carrera de cuatro años: está lo que se llama preparatorio y después 1.º, 2.º y 3.º curso. Pero a mí me han aceptado en 2.º, así que tengo que hacer 2.º y 3.º. De todas formas, no está limitado a dos años. Quizá necesite más tiempo para completar esos cursos.

  1. ¿Cuál ha sido tu trayectoria en el mundo de la danza? Hasta los 13 años estuviste en euskal dantzak, con muy buen nivel, ganando premios en campeonatos…

Empecé con cuatro años en Oinkari, haciendo euskal dantzak. Tenía mis objetivos en la danza vasca: admiraba a los bailarines mayores que estaban en Oinkari y quería ser como ellos… Empecé en campeonatos de baile suelto y, una vez, mi pareja de baile me invitó al Victoria Eugenia a ver un espectáculo de ballet. Al verlo, él decidió empezar ballet. Y yo, como no quería quedarme atrás a su lado, decidí apuntarme con él. Sabía que también sería bueno para las euskal dantzak, para mejorar la postura y demás… Pero cuando empecé me di cuenta de que me gustaba, y decidí ir dejando poco a poco las euskal dantzak y centrarme en el ballet.

  1. De cara al próximo año: ¿qué sensaciones tienes? ¿Cómo imaginas tu próximo curso?

Imagino que voy a aprender muchísimo. Los profesores que hay allí son muy buenos: han sido bailarines profesionales en la Ópera de París y actualmente también son profesores de la Ópera de París, entre otros. Así que algunos de ellos me darán clase por la mañana y después, por la tarde, irán a dar clase a algunos de los mejores bailarines del mundo. Compartir profesores con los mejores bailarines del mundo y recibir su conocimiento… es increíble. Creo que aprenderé muchísimo.

En cuanto al día a día, no sé muy bien cómo lo imagino. Creo que por la mañana tendré clases y por la tarde tendré que dedicarme a los estudios online…

  1. ¿Dónde vivirás?

Para los menores de edad hay una residencia en el propio Conservatorio. Para nosotros, eso sería lo ideal. Pero las plazas son limitadas y son ellos quienes hacen la selección. Hay muchos alumnos de allí y los de lejos tienen prioridad, pero, al mismo tiempo, cursar los estudios académicos en el propio Conservatorio también da puntos, y yo los haré online. Por tanto, todavía está por ver dónde viviré.

  1. También han seleccionado a otra compañera de la academia, Adriana Markiegi. Tener una compañera de camino te ayudará…

Sí, así es. Tendré una compañera de camino. Para cualquier cosa, tener una amiga con quien dar el primer paso es muy importante. Para no sentirte solo y tener apoyo.

  1. También tendrás que trabajar el francés, claro…

En 4.º de ESO estudié francés en la ikastola. Ahí empecé a aprender algo y este año he comenzado con clases de francés, con un enfoque más concreto. Piden un nivel B1 y es difícil conseguirlo en un año. Ahora estoy con los exámenes y preparándolo. Ya veremos.

  1. El próximo curso te corresponde hacer 2.º de Bachillerato. Lo harás online, y en euskera.

Haré 2.º de Bachillerato en el Instituto Vasco de Educación a Distancia, en el centro “Bilintx”, online y en euskera. Allí se ofrece este servicio a quienes, por diferentes razones, no podemos estudiar de forma presencial. Para mí, poder hacerlo en euskera era la mejor opción. He estudiado en euskera durante toda mi vida y tener que hacerlo en otra lengua sería más difícil para mí. En francés sería especialmente complicado, y tampoco tengo costumbre de estudiar en castellano… Trabajaremos a través de una plataforma y después tendré que hacer exámenes presenciales cada trimestre. De vez en cuando tendré que venir para eso.

  1. ¿Y después? Además del ballet, ¿prevés realizar otros estudios?

Lo que tengo claro es que quiero seguir con la carrera de danza y entrar en una compañía. Pero siempre se dice que conviene tener algunos estudios, por si hubiera cualquier lesión… De todas formas, no tengo claro qué estudios hacer. Pienso: cuando termine mi carrera como bailarín, con 40 o 45 años, ¿en qué me vería? Es una pregunta difícil, pero quizá me vería como profesor en una academia de danza. Y, tal vez, para eso podría hacer estudios relacionados con la pedagogía o algo parecido, pero no lo tengo claro.

  1. ¿Has notado prejuicios? ¿Cómo has gestionado el tema?

En las euskal dantzak está muy normalizado que chicas y chicos bailen juntos, y eso lo he interiorizado desde pequeño. Chicas y chicos bailan juntos; también entre los mayores hay muchos chicos… En el ballet ocurre lo mismo: en todos los ballets hay chicos y chicas. Siempre existe un personaje masculino y uno femenino. Quizá haya más chicas, pero en las compañías también hay de todo.

Por otro lado, llegué al ballet siendo más mayor y, si alguna vez me han dicho algo, me he sentido más preparado para escucharlo. Siempre hay comentarios hacia quienes son diferentes: a mí por bailar, a otra persona porque pinta… A quienes no siguen los cánones se les dicen cosas, pero tú tienes que tener claro qué es lo que te gusta.

  1. ¿Qué has recibido de las personas de tu entorno durante todo este camino?

He conseguido algo que no podía hacer solo. Por parte de la profesora de la academia se necesita mucha ayuda, para orientarte de un lado a otro y transmitirte confianza. Por parte de mis padres, ni qué decir. Sí o sí necesitas su apoyo. Económico, por un lado, porque hay que viajar mucho y demás, y también apoyo emocional.

Lo que recibes de tus amigos también te hace muchísima ilusión. Yo soy consciente de que saben que me gusta mucho la danza, pero al mismo tiempo me doy cuenta de que no entienden del todo lo que yo vivo. Pero cuando los resultados son buenos se alegran muchísimo, y si los amigos se alegran, eso significa que son amigos de verdad. Pero aún más: cuando en clase se ha dado a conocer lo que he conseguido, he sentido que todos mis compañeros se han alegrado, y eso es maravilloso. Cuando fuimos a Zumaia, también me hicieron un pequeño discurso en el barco…

Y ni qué decir de la ikastola. En la ikastola también me he sentido muy a gusto y muy apoyado. En estos últimos años, en todos los niveles, me he sentido querido.